ElProfe
04-jul-2007, 11:51
La deshidratación
El problema de la cercanía de los partidos no es exclusivo del fútbol, sino que concierne también al conjunto de los deportes de equipo (balonmano, voleibol, hockey, baloncesto) que imponen secuencias de esfuerzo muy intensas, en el curso de las cuales se gasta mucha energía sin que se pueda realizar un aporte hídrico y energético compensatorio. Efectivamente, incluso si se disputa con una temperatura benigna (cercana a los 10 ºC), un encuentro de fútbol puede ocasionar la perdida de mas de 1,5 l de agua por el sudor. Es fácil imaginarse que las perdidas son todavía superiores en los partidos disputados cuando hace mucho calor, o en competiciones que se desarrollan en pabellones atestados, que se saturan pronto de vapor, como es el caso del balón cesto o del balonmano. Es absolutamente necesario compensar una parte de estas perdidas en el medio tiempo. En los deportes de sala cada paso por el banquillo constituye también una buena ocasión para rehidratarse antes de volver al terreno de juego.
La ultima comida y las bebidas subsiguientes proporcionan la glucosa sanguínea
Estudios recientes indican que una novena parte del tiempo de juego de los futbolistas consiste en sprints y aceleraciones, lo cual significa que esta disciplina se caracteriza por un abundante gasto energético, y especialmente por una combustión muy importante de hidratos de carbono. En el baloncesto y el balonmano, la proporción de esfuerzos muy intensos es todavía probablemente superior. Estos hidratos de carbono utilizados por los músculos provienen principalmente de las reservas corporales, elaboradas gracias a los aportes alimentarios de las ultimas 72 horas. Los jugadores que, al principio del partido, disponen de reservas de glucogeno mas abundantes conservan lucidez, coordinación, fuerza y velocidad durante mas tiempo en el curso del encuentro. El resto de los hidratos de carbono consumidos por los músculos sale de la glucosa disponible a nivel sanguíneo. Y esta ultima proviene de la asimilación de los alimentos aportados en el curso de la ultima comida y de las bebidas energéticas consumidas desde el calentamiento y en el medio tiempo.
¿Cómo proceder en la practica?
· La víspera y la antevíspera se pedirá a los jugadores que aumenten su ingestión de hidratos de carbono, o sea de arroz, pasta, patatas, sémola o pan. A semejanza de los maratonianos o de los ciclistas, deberán procurar consumirlos en cada comida.
· La ultima comida aportara un complemento de hidratos de carbono, pero deberá estar compuesta de tal manera que no ocasione problemas digestivos durante el partido, ni perturbe la taza de azúcar en la sangre. Una porción de arroz o de pasta y un yogur o incluso una parte de pastel de arroz o de sémola, seguida de un jugo de fruta y de algunas galletas con miel, serán suficientes.
· Entre esta comida, acabada preferentemente tres horas antes del saque de centro, y el inicio del calentamiento, será necesario optar por una ¨ ración de espera ¨ (ver pregunta anterior).
· Luego, desde que los jugadores comienzan a correr, podrán optar por una bebida energética, que ofrece la doble ventaja de permitir una asimilación mas rápida del agua que recibe y asegurar el mantenimiento de la glucemia. Será necesario beber alrededor de 30 cl diez minutos antes del inicio del partido de modo que se asegure una disponibilidad máxima de energía durante el primer cuarto de hora. Se beberá de nuevo otro tanto en el medio tiempo. Por otra parte las bebidas energéticas ofrecen la ventaja de contener un poco de sal, lo cual permitirá a la vez prevenir el riesgo de calambres y facilitar la asimilación de las bebidas.
· Una vez acabado el partido, se iniciara la recuperación con la ingestión de 30 a 50 cl de bebida, si es posible rica en azucares y que incluya bicarbonato, el cual facilitara la eliminación y el reciclado de los desechos formados en el curso del partido. Beber la mitad de jugo de fruta y la mitad de agua con gas también es coveniente.
El problema de la cercanía de los partidos no es exclusivo del fútbol, sino que concierne también al conjunto de los deportes de equipo (balonmano, voleibol, hockey, baloncesto) que imponen secuencias de esfuerzo muy intensas, en el curso de las cuales se gasta mucha energía sin que se pueda realizar un aporte hídrico y energético compensatorio. Efectivamente, incluso si se disputa con una temperatura benigna (cercana a los 10 ºC), un encuentro de fútbol puede ocasionar la perdida de mas de 1,5 l de agua por el sudor. Es fácil imaginarse que las perdidas son todavía superiores en los partidos disputados cuando hace mucho calor, o en competiciones que se desarrollan en pabellones atestados, que se saturan pronto de vapor, como es el caso del balón cesto o del balonmano. Es absolutamente necesario compensar una parte de estas perdidas en el medio tiempo. En los deportes de sala cada paso por el banquillo constituye también una buena ocasión para rehidratarse antes de volver al terreno de juego.
La ultima comida y las bebidas subsiguientes proporcionan la glucosa sanguínea
Estudios recientes indican que una novena parte del tiempo de juego de los futbolistas consiste en sprints y aceleraciones, lo cual significa que esta disciplina se caracteriza por un abundante gasto energético, y especialmente por una combustión muy importante de hidratos de carbono. En el baloncesto y el balonmano, la proporción de esfuerzos muy intensos es todavía probablemente superior. Estos hidratos de carbono utilizados por los músculos provienen principalmente de las reservas corporales, elaboradas gracias a los aportes alimentarios de las ultimas 72 horas. Los jugadores que, al principio del partido, disponen de reservas de glucogeno mas abundantes conservan lucidez, coordinación, fuerza y velocidad durante mas tiempo en el curso del encuentro. El resto de los hidratos de carbono consumidos por los músculos sale de la glucosa disponible a nivel sanguíneo. Y esta ultima proviene de la asimilación de los alimentos aportados en el curso de la ultima comida y de las bebidas energéticas consumidas desde el calentamiento y en el medio tiempo.
¿Cómo proceder en la practica?
· La víspera y la antevíspera se pedirá a los jugadores que aumenten su ingestión de hidratos de carbono, o sea de arroz, pasta, patatas, sémola o pan. A semejanza de los maratonianos o de los ciclistas, deberán procurar consumirlos en cada comida.
· La ultima comida aportara un complemento de hidratos de carbono, pero deberá estar compuesta de tal manera que no ocasione problemas digestivos durante el partido, ni perturbe la taza de azúcar en la sangre. Una porción de arroz o de pasta y un yogur o incluso una parte de pastel de arroz o de sémola, seguida de un jugo de fruta y de algunas galletas con miel, serán suficientes.
· Entre esta comida, acabada preferentemente tres horas antes del saque de centro, y el inicio del calentamiento, será necesario optar por una ¨ ración de espera ¨ (ver pregunta anterior).
· Luego, desde que los jugadores comienzan a correr, podrán optar por una bebida energética, que ofrece la doble ventaja de permitir una asimilación mas rápida del agua que recibe y asegurar el mantenimiento de la glucemia. Será necesario beber alrededor de 30 cl diez minutos antes del inicio del partido de modo que se asegure una disponibilidad máxima de energía durante el primer cuarto de hora. Se beberá de nuevo otro tanto en el medio tiempo. Por otra parte las bebidas energéticas ofrecen la ventaja de contener un poco de sal, lo cual permitirá a la vez prevenir el riesgo de calambres y facilitar la asimilación de las bebidas.
· Una vez acabado el partido, se iniciara la recuperación con la ingestión de 30 a 50 cl de bebida, si es posible rica en azucares y que incluya bicarbonato, el cual facilitara la eliminación y el reciclado de los desechos formados en el curso del partido. Beber la mitad de jugo de fruta y la mitad de agua con gas también es coveniente.