ElProfe
04-jul-2007, 12:43
Recursos físicos pero también mentales
Lo que caracteriza al tenis, pero también a otras disciplinas como el badminton, es este problema del tiempo muy fluctuante que puede separar la ultima comida del inicio del partido. En los torneos, los competidores empiezan su partido cuando se ha terminado el anterior. Sin embargo, según el numero de sets vencedores y la puntuación del partido, la espera puede doblarse o triplicarse. ¿Qué consecuencias tiene esto sobre el compartimiento del jugador? Verdaderamente esta actividad exige resistencia, velocidad y fuerza (especialmente en el caso de los jugadores con servicio potente que caracterizan al tenis moderno), pero mas todavía sentido de la anticipación, rapidez, concentración...y un partido puede perderse simplemente cuando estas capacidades mentales abandonan a uno de los protagonistas.
Los días anteriores: las reservas de glucogeno y la ausencia de carencias
En lo concerniente a los factores de orden físico tales como la resistencia, la alimentación en los días que preceden al partido juega un rol esencial: la ingestión de raciones ricas en hidratos de carbono, o sea a base de arroz, pasta, sémola, pan o patatas, es indispensable hasta la noche de la víspera del partido. Efectivamente, esto permite saturar las reservas de glucogeno del músculo, o dicho de otro modo los hidratos de carbono que van a servir de carburante en la actividad física. Por otra parte, la diversidad alimentaría, al no excluir ningún grupo de alimentos en el curso de la jornada, contribuirá a la obtención de un buen equilibrio alimentario, que garantizara la ausencia de carencias. En efecto, es suficiente con que falte una vitamina o un mineral para que disminuyan las capacidades físicas, y mas aun la recuperación. Así pues, cualquiera que sea su nivel , el tenista deberá optar por una alimentación poco diferente de la de los corredores de fondo o los ciclistas.
El día D: la gestión de la glucemia
Por el contrario, la gestión de los recursos psicológicos se plantea de modo diferente, y sobre todo en un periodo mas corto. El elemento crucial que decide si el jugador o la jugadora podrán actuar al máximo de su concentración es la glucemia, o sea la tasa de azúcar en la sangre. ¿Por qué? Porque esta condiciona el aprovisionamiento de azucar por parte del cerebro Por tanto, toda hipoglucemia afecta a la capacidad de concentración. Sin embargo, la glucemia fluctúa de manera mas o menos pronunciada en el curso de la jornada. Se eleva después de una comida o de la ingestión de hidratos de carbono (por ejemplo, bajo forma de bebidas energéticas), y puede bajar con mucha rapidez una hora y media después de un aporte masivo de glucidos, bajo el efecto del estrés (generador de una fuerte perturbación de la glucemia), o si la ultima toma de hidratos de carbono se ha efectuado demasiado lejos de la actividad. Así, quien deba esperar cuatro horas después de tomar su comida para iniciar un partido de tres horas será realmente un candidato al desfallecimiento. Incluso si en el curso del partido toma bebidas energéticas, fruta, plátano o cereales, para permitir compensar poco a poco el descenso de régimen debido a la hipoglucemia, es mejor intentar prevenir su aparición. Imaginemos un partido muy reñido. Cualquier debilidad en un momento estratégico puede resultar irremediable. ¿Qué hacer entonces?
La Ración de espera
Lo ideal consiste en suministrar una bebida con glucosa a intervalos regulares entra la ultima comida, preferentemente constituida por pasta y un lácteo, y el calentamiento. Este procedimiento se denomina la ¨ ración de espera ¨. Su duración puede estar sujeta a fuertes variaciones de un partido a otro, lo cual constituye su particularidad. En función de la temperatura exterior, se contara de 30 a 40 cl de bebida por hora. En el caso particular del tenis, donde se puede perseguir este aporte de glucidos de manera regular a todo lo largo del partido, la glucosa puede ser conveniente. En otros deportes donde se debe realizar un esfuerzo prolongado continuo, esta elección plantea mas problemas, pues la glucosa puede alterar la combustión de las grasas, que representan el segundo componente de la mezcla quemada por los músculos. En este caso, se preferirá la fructosa, que no influye en la naturaleza del carburante utilizado por este tejido.
Se encuentra en el comercio bajo forma ¨pura¨ o en algunas bebidas ¨energeticas¨. El deportista puede elegir la forma comercial que prefiera.
Lo que caracteriza al tenis, pero también a otras disciplinas como el badminton, es este problema del tiempo muy fluctuante que puede separar la ultima comida del inicio del partido. En los torneos, los competidores empiezan su partido cuando se ha terminado el anterior. Sin embargo, según el numero de sets vencedores y la puntuación del partido, la espera puede doblarse o triplicarse. ¿Qué consecuencias tiene esto sobre el compartimiento del jugador? Verdaderamente esta actividad exige resistencia, velocidad y fuerza (especialmente en el caso de los jugadores con servicio potente que caracterizan al tenis moderno), pero mas todavía sentido de la anticipación, rapidez, concentración...y un partido puede perderse simplemente cuando estas capacidades mentales abandonan a uno de los protagonistas.
Los días anteriores: las reservas de glucogeno y la ausencia de carencias
En lo concerniente a los factores de orden físico tales como la resistencia, la alimentación en los días que preceden al partido juega un rol esencial: la ingestión de raciones ricas en hidratos de carbono, o sea a base de arroz, pasta, sémola, pan o patatas, es indispensable hasta la noche de la víspera del partido. Efectivamente, esto permite saturar las reservas de glucogeno del músculo, o dicho de otro modo los hidratos de carbono que van a servir de carburante en la actividad física. Por otra parte, la diversidad alimentaría, al no excluir ningún grupo de alimentos en el curso de la jornada, contribuirá a la obtención de un buen equilibrio alimentario, que garantizara la ausencia de carencias. En efecto, es suficiente con que falte una vitamina o un mineral para que disminuyan las capacidades físicas, y mas aun la recuperación. Así pues, cualquiera que sea su nivel , el tenista deberá optar por una alimentación poco diferente de la de los corredores de fondo o los ciclistas.
El día D: la gestión de la glucemia
Por el contrario, la gestión de los recursos psicológicos se plantea de modo diferente, y sobre todo en un periodo mas corto. El elemento crucial que decide si el jugador o la jugadora podrán actuar al máximo de su concentración es la glucemia, o sea la tasa de azúcar en la sangre. ¿Por qué? Porque esta condiciona el aprovisionamiento de azucar por parte del cerebro Por tanto, toda hipoglucemia afecta a la capacidad de concentración. Sin embargo, la glucemia fluctúa de manera mas o menos pronunciada en el curso de la jornada. Se eleva después de una comida o de la ingestión de hidratos de carbono (por ejemplo, bajo forma de bebidas energéticas), y puede bajar con mucha rapidez una hora y media después de un aporte masivo de glucidos, bajo el efecto del estrés (generador de una fuerte perturbación de la glucemia), o si la ultima toma de hidratos de carbono se ha efectuado demasiado lejos de la actividad. Así, quien deba esperar cuatro horas después de tomar su comida para iniciar un partido de tres horas será realmente un candidato al desfallecimiento. Incluso si en el curso del partido toma bebidas energéticas, fruta, plátano o cereales, para permitir compensar poco a poco el descenso de régimen debido a la hipoglucemia, es mejor intentar prevenir su aparición. Imaginemos un partido muy reñido. Cualquier debilidad en un momento estratégico puede resultar irremediable. ¿Qué hacer entonces?
La Ración de espera
Lo ideal consiste en suministrar una bebida con glucosa a intervalos regulares entra la ultima comida, preferentemente constituida por pasta y un lácteo, y el calentamiento. Este procedimiento se denomina la ¨ ración de espera ¨. Su duración puede estar sujeta a fuertes variaciones de un partido a otro, lo cual constituye su particularidad. En función de la temperatura exterior, se contara de 30 a 40 cl de bebida por hora. En el caso particular del tenis, donde se puede perseguir este aporte de glucidos de manera regular a todo lo largo del partido, la glucosa puede ser conveniente. En otros deportes donde se debe realizar un esfuerzo prolongado continuo, esta elección plantea mas problemas, pues la glucosa puede alterar la combustión de las grasas, que representan el segundo componente de la mezcla quemada por los músculos. En este caso, se preferirá la fructosa, que no influye en la naturaleza del carburante utilizado por este tejido.
Se encuentra en el comercio bajo forma ¨pura¨ o en algunas bebidas ¨energeticas¨. El deportista puede elegir la forma comercial que prefiera.