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Ver versión completa : ¿Hace adelgazar el deporte?


ElProfe
04-jul-2007, 04:00
LAS PERDIDAS DE AGUA

Los escasos problemas de peso de los deportes de resistencia y los gastos de calorías causados por una actividad deportiva, justifican a priori que se piense que el deporte ayuda a perder peso. Pero entendámoslo bien: cuando se habla de perder peso de modo duradero, se trata en realidad de librarse de un excedente de masa grasa, y no de observar transitoriamente en la balanza un valor inferior al habitual. Quien hace deporte puede eliminar muy deprisa varios litros de sudor, lo cual hace que baje su peso, aunque no se puede hablar de adelgazamiento, ya que durante las horas siguientes el agua perdida se recuperara por medio de las bebidas y alimentos. La perdida de peso provocada por la practica de un deporte no se mide, por tanto, por el volumen de sudor producido, y no se debe considerar que el ejercicio por si solo es suficiente para hacer perder peso.

ACTIVIDAD DEPORTIVA Y APETITO

Las relaciones entre actividad deportiva y el apetito son complejas, y no siempre son propicias al adelgazamiento. En efecto, la practica regular de actividades físicas puede dar lugar a un aumento de hambre y a una ingestión alimentaría compensatoria, que puede equilibrar perfectamente las perdidas en los individuos delgados y bien entrenados. Así se sabe que los ciclistas participantes en el tour de Francia, que gastan de 3 a 4 veces mas energías que los individuos poco activos, llegan a adaptar su comportamiento alimenticio de modo que aseguran la estabilidad de su peso. Sin embargo, una sesión muy intensa o efectuada con calor bloqueara la sensación de hambre. Así pues, el deportista en esta situación comerá menos, y controlara mejor su peso.

LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL ACOMPAÑAMIENTO IDEAL DE LOS REGÍMENES

El interés del deporte en el marco de los regímenes adelgazantes se manifiesta a largo plazo, en aquellos que saben tener paciencia. La eficacia del entrenamiento en este plano se sitúa realmente a diversos niveles:

· Desarrolla las vías de utilización de las grasas corporales, lo cual permite librarse mas fácilmente de las reservas excedentes.

· Eleva los gastos en reposo, es decir el numero de calorías que nuestro cuerpo quema sin hacer nada. Por una parte, los músculos consumen energía incluso en reposo, y lógicamente mas cuando son ejercitados. Por otra parte, después de una sesión intensa o prolongada, el organismo del deportista mantiene transitoriamente un gasto calórico elevado incluso al cesar el ejercicio, al igual que una olla de agua hirviendo cuyo contenido sigue caliente mucho tiempo después de haber apagado el fuego. Al crecer el gasto de calorías, es mas fácil la perdida de peso.

· Por ultimo, un programa regular de actividades físicas, y a fortiori la participación en competiciones, desarrollara la sensibilización a las cuestiones de higiene de vida y al interés por una alimentación sana y equilibrada. Con el tiempo, esto va a implicar un mejor control del peso. Al sustituir a ciertos comportamientos “parásitos”de deterioro, el deporte permite un nuevo aprendizaje de hábitos alimenticios, al mismo tiempo que limita el aporte global cotidiano de calorías. En lugar de sentarse delante de la tele con una bolsa de cacahuetes y una bebida alcohólica, quien corre durante 40 minutos al volver de su trabajo contribuirá mejor a su higiene de vida, aun cuando al regreso de su ejercicio coma mas.

Por consiguiente, la actividad física constituye un complemento muy bueno a los regímenes, y les confiere oportunidades muy serias de éxito a largo plazo. Sobre todo, permite eliminar numerosos factores de riesgo asociados al sobrepeso y al sedentarismo, ya se trate de estrés, tabaquismo, tasa de colesterol, etc. Por tanto nos parece inseparable de todo régimen armónico.