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Ver versión completa : ¿Un deportista debe beber solamente aguas minerales?


ElProfe
05-jul-2007, 12:27
Es mejor no beber siempre las mismas aguas minerales. Pero aparte de los casos de recuperación y de la falta de magnesio, no presentan mas interés que el agua natural.

El agua mineral se bebe mas fácilmente que la del grifo

No se puede dar una respuesta univoca a esta cuestión. En efecto, el agua tal como existe en la naturaleza frecuentemente no es utilizable directamente para el consumo humano, por falta de pureza. Puede contener múltiples contaminantes, entre los cuales los mas peligrosos son los nitratos y los pesticidas, y por tanto debe ser tratada antes del uso. Pero las operaciones a las que se la somete no agradan siempre al paladar; algunos sabores de boca pueden hacer que sea muy difícil de beber o poco apreciada. Hay datos objetivos que demuestran que estas modificaciones pueden tener repercusiones fisiológicas insospechadas. Se ha comprobado, por ejemplo, que el consumo de agua de los parisienses llegaba a penas a 1,15 L por día, lo que queda muy por debajo de los 2,5 L que se considera necesarios. La presencia de microcontaminantes o de derivados químicos utilizados en el tratamiento podría explicar esta “dipsomanía” inversa en contra del agua, mientras que, por el contrario, se ha observado la ingestión de un volumen significativamente superior cuando se dispone de agua embotellada de sabor agradable. Esta mayor propensión a hidratarse cuando se dispone de un liquido”agradable” constituye una de las razones por las cuales el consumidor se inclina cada vez mas hacia las aguas embotelladas.

Un buen aporte de magnesio, pero el de calcio y el de hierro muy mal asimilados

Son sobre todo las aguas llamadas “minerales” las que se benefician de esta tendencia. Recordemos que constituyen ante todo el elemento de base de una cura dentro de cuyo marco se las ha prescrito. Su contenido en minerales u oligoelementos puede variar notablemente de una marca a otra, y puede hacer que algunas sean complementos nutritivos muy interesantes. Su ingestión puede responder a la preocupación de prevenir ciertos déficits. Pero en la practica se debe tener en cuenta la realidad de una asimilación muy poco eficiente. Ciertamente, el magnesio contenido en altas dosis en algunas aguas minerales se retiene bien, y puede mejorar el aporte global en nuestra ración. Pero no sucede lo mismo con al calcio y tampoco con el hierro: las aguas que la proporcionan en mayor cantidad no aportan mas de 1mg/l, lo cual constituye un contenido netamente por debajo del que suministran comestibles tales como el hígado, la morcilla, los mariscos o el buey. Además, la forma química bajo la cual se encuentra este hierro es poco asimilable. No se previene ni se corrige una carencia de hierro con aguas minerales ferruginosas.

Las aguas con gas bicarbonatadas o “duras”

Las aguas bicarbonatadas presentan en teoría un verdadero interés fisiológico para los deportistas. En fase de recuperación, su carácter alcalino permite neutralizar el ácido formado con el esfuerzo, lo cual posibilita acelerar la restauración del equilibrio. Sin embargo, hay que prestar atención, ya que la riqueza mineral exagerada de algunas marcas, y en particular su fuerte contenido en magnesio, puede ejercer un efecto laxante perjudicial. La ingestión de aguas duras por parte de un individuo deshidratado, cuyos intestinos están poco irrigados, puede favorecer la aparición de problemas digestivos. Por tanto, se recomienda consumir poco cada vez, pero con frecuencia. Si se figura entre las personas con tripas sensibles, se elegirán en primer lugar las aguas naturales, dejando en segundo plano las aguas con gas bicarbonatadas.

Cambiar de aguas minerales ... ¡pero también prescindir!

Observemos también que a veces se resalta el supuesto valor terapéutico de ciertas aguas minerales para justificar su prescripción, del mismo modo que se preconiza una cura termal. Por el contrario, ciertos escritos sugieren que la ingestión crónica de algunas aguas, en ausencia de toda patología, podría ocasionar a la larga perturbaciones fisiológicas. ¿Cuál es la realidad? Al margen de pruebas científicas, es desancosejable beber siempre las mismas aguas minerales. En otras palabras, si el agua de su grifo es potable y agradable, puede ahorrase el importe el importe de las aguas embotelladas, sin ningún perjuicio. Las únicas situaciones que pueden justificar su consumo son la recuperación, la carencia de magnesio o ciertas patologías metabólicas que hagan aconsejable una cura.